
Ayer por la mañana, mientras esperaba el autobús con mis amigos para pasar un día de ocio en la piscina, fui a coger un periódico que se reparte en Fuenlabrada gratuitamente, “Gente”.
Cuando lo cojo, me doy cuenta de que en la portada aparecían dos pajarillos que me sonaban peculiares, empiezo a leer el titular que decía así: “Cotorras ocupas en Polvoranca”
Polvoranca es una de las pocas zonas verdes (por llamarlo así) que queda por la zona sur de Madrid, consta de un lago y mucho terreno en el que pasar un buen día un poco alejado del típico paisaje de ciudad.
Bueno, a lo que voy, en la imagen del periódico salían una pareja de cotorras argentinas (Myiopsitta monachus), también conocidas como cotorrita de pecho gris. Estos pájaros no perteneces a la fauna autóctona de la Península Ibérica y ni mucho menos de Polvoranca. Yo, ya sabía que estas aves habitaban por allí, ya que suelo ir con la bici y es muy fácil verlas.

La cuestión es el daño que pueden producir, por lo visto, este ave come mucho con lo que puede desplazar a otras especies que habitan aquí y encima construye unos nidos muy grandes que pueden llegar a pesar 50 kg. ¿Cómo han llegado hasta aquí? Pues, lo que es seguro es que no han llegado volando y casi seguro que se han escapado de alguna casa o han sido soltadas ilegalmente por alguien que ya no las quería.
Cuando termine de leer el artículo, me vino a la cabeza el daño que pueden producir todas estas especies. ¿A quién no le viene a la cabeza alguna especie invasora que ha hecho verdadero daño a nuestras especies? Mismamente, yo puedo mencionar varias, el cangrejo americano (Procambarus clarkii) ha desplazado al cangrejo autóctono (Austropotamobius pallipes) hasta el punto que este último está considerado en peligro de extinción. La tórtola común (Streptopelia turtur) está siendo desplaza por la tórtola turca (Streptopelia decaocto).
Entonces, si sabemos que no hace nada bueno para la flora y la fauna autóctona ¿Por qué soltamos especies extranjeras? Yo tengo varias respuestas:
-Somos tremendamente irresponsables con estas cosas.
-Sobretodo con animales, pasa que los compramos creyendo que son muy bonitos, que no ensucian, que no hacen ruido y demás y claro a la hora de irnos de vacaciones son un estorbo y los soltamos porque ya no los queremos. Todos sabemos que esto se produce todos los veranos.
-No sabemos el daño que hacen o si lo sabemos hacemos como sino lo supiéramos.
En definitiva decir, que tenemos que tener cuidado con todas estas especies si queremos conservar nuestra fauna y flora, ya que cada día hay más especies introducidas. Por otra parte, mencionar, que tenemos que ser maduros con cualquier especie que tengamos ya que no podemos dejarla abandonada a las primeras de cambio, ya que antes de tenerlo hay que saber los pros y contras que tiene y si se quiere tener hay que afrontarlas.
Artículo redactado por: Juan Carlos Calvo (juanillo23)