Pertenezco a ese tropel que se deja enseñar por los antiguos. Maestros que en muchas ocasiones no pisaron una escuela, pero que aguardan en su lomo una embocadura de sabiduría que maduró durante décadas, dejándose madurar por el tiempo como los buenos vinos.
Más que cazadores, eran víctimas de la caza, ese tipo de caza que permitía llevarte un trozo de carne a la boca y que aportaba unos nutrientes que permitían el desarrollo de las familias. Eran depredadores naturales que conocían las artimañas de la caza mejor que a sí mismos, observando y no dejándose observar, escuchando y no dejándose escuchar. Leer el resto de esta entrada »

Escrito por juanillo23 
