A sabiendas de que la noche sería larga y de que las horas de sueño serían pocas o ninguna, me puse a preparar los aperos para la jornada que iba a inaugurar la temporada de caza 2011/2012.
Me empuñé las botas, me despijamé y me calcé la ropa que me vestiría la mañana siguiente. Me coloqué la canana, a esas horas ya preparada con los cartuchos que no gastaría y me sobrepuse el morral. El anhelo de esas mañanas frías en las que el campo se deja helar y a medida que el sol va saliendo, la jornada se vuelve más agradable me invadió por dentro, tras una vehemente espera.

Con mi querido Nerón a cuestas y con mi amigo Meteoro como compañero e instructor de la jornada, pasamos la mañana de caza con más pena que gloria. El aire nos acompañó durante toda la jornada y aunque refrescó respecto a los días anteriores, los perros acusaron su primer día de la temporada. Con el optimismo que me caracteriza para la caza y no para otras facetas del sendero biográfico, regresé a casa con una sonrisa de oreja a oreja por las dos o tres faenas que realizó el perrillo y con el come-come de no haber premiado el trabajo que realizó el animal en un terreno para expertos y con la corta edad de cinco meses.
La mañana más gloriosa en lo que llevamos de temporada se iba a culminar el jueves-trece. Con la recova que luce José Mariscal y con Nerón, pasamos una de las mejores y más satisfactorias jornadas de caza que recuerdo. Sin dejar de vivir un momento de tensión fue mañana de conejos aunque faisanes, palomas torcaces e incluso un borrego tuvieron sus momentos de gloria. Nerón volvió a hacer de las suyas, levantado y cobrando el conejo hasta la mano que José, con un magnífico disparó abatió. A la una del mediodía las piernas empezaron a abandonarnos y los más de treinta grados habían ganado la batalla, era hora de retirarnos.

El pasado fin de semana, tal y cómo estaba el panorama, decidí dejar el fierro en casa y dedicarme entera y exclusivamente al cachorro, que con cinco meses, todavía tiene mucho que dar de sí. Una sesión larga y variada, con grandes faenas por partes de Nerón y con las damas de rojo como objetivo.
Los comienzos de la temporada… Sin duda están marcados por Nerón y por su avance en las pocas salidas que tiene. ¡Qué satisfecho me tiene! No quepo en mi pellejo.
Fuente: Mi diario de caza en Cazaworld
Mucho escritor hay detrás de esta entrada, ¿Enhorabuena? no… mejor gracias por tú estilo limpio y claro, sabiendo de lo que escribes, sin alardes, con serenidad.
Cómo están las cosas, lo que más valor tiene es el tiempo, así que gracias a ti por dedicar algo de él en leerme.
Acuérdate, lo prometido es deuda, tenemos que organizar algo con caza de por medio.
Un abrazo