UN MAL DÍA DE CAZA…

11 diciembre 2009

Bueno, pues no lo había comentado pero el día 15 de noviembre salí de caza y la verdad, que ha sido el peor día de caza que he tenido.

La jornada cinegética estaba siendo muy buena, yo, llevaba la escopeta que me la había dejado mi vecino Domingo para que pudiese cazar yo, y tuve oportunidad de tirar 4 o 5 piezas, sin suerte alguna por los nervios que me entraban y por la inexperiencia de no haber tirado casi a piezas, pero bueno, como no soy yo chaval de cabrearme por fallar las piezas, sino de alegrarme por verlas, en realidad me da igual…

Después de llevar mucho rato cazando, salimos a un camino para ir a almorzar, cuando vemos un Seat Marbella que subía por el camino fuerte, y antes de que pudieses reaccionar, toma la curva y se lleva a Luck, mi podenco andaluz, por delante… Se me cayó el cielo encima, al perro no le paso nada de importancia, un golpe en el morro y unas heridas en la pata pero el disgusto ya nos lo llevamos encima, ya no había nada que hacer.

Después de revisar bien al perro, nos fuimos a tomar el almuerzo y mientras estábamos mascando Florín dice, a este perro le pasa algo (el pointer de Domingo), está haciendo extraños… Y nosotros, no, está oliendo las caninas y se quema. No era nada de eso, sino un ataque epiléptico, el perro cayó muerto al suelo y sin pulso, gracias a este compañero que le dio un masaje cardiaco el perro volvió a tener pulso y el susto nos lo llevamos.

¡Vaya mañanita! Cogimos camino y manta, el día de caza había terminado…

El perro no parece tener epilepsia, sino que fue una excepción. A partir de ahora, tendremos que llevar unas inyecciones de relajante muscular encima por si le vuelve a pasar.

Una jornada de caza, no para olvidar, porque a mi no me gustar olvidar, sino para aprender de ella…


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